Mundo ficciónIniciar sesiónNate.
Su declaración fue como un golpe con una pesada bola de concreto. Podía entender que estaba preocupada, podía entender que estaba desesperada, pero lo que no podía entender era que ella juzgara algo que ella misma había tramado.
La rabia corrió por mis venas tan fuerte y rápido como mi sangre. Me alejé un par de pasos intentando calmar la verborrea que luchaba por salir d







