Mundo de ficçãoIniciar sessãoLía no supo qué contestarle a Maura. Se ruborizó, comenzó a sudar y su amiga inmediatamente entendió que a Lía no era que le gustara Oliver, sino que estaba enamorada de él.
—A él parece que le gustas —le dijo Maura.
—Claro que no… —replicó ella y soltó un suspiro—. No le gustan las artistas.
—Pero, a ver, tú lo has ayudado, ha visto lo más bonito







