Capítulo 82: La luna de miel
Los últimos invitados se habían ido. Los músicos habían guardado sus instrumentos. Los camareros limpiaban las mesas. La carpa blanca, vacía y silenciosa, solo conservaba el eco de las risas y los discursos. Elena y Nathaniel, cansados pero felices, subieron a su habitación. Sus dedos estaban entrelazados, sus corazones latían al unísono.
Mañana se irían. Lejos de Ravenhill. Lejos de los negocios, los periodistas, las miradas. Tres semanas. Veintiún días. Solo ellos