683. El punto donde todo se inclina.
Pienso en lo fácil que resulta ignorar un cambio cuando todavía no tiene forma, y aun así mi cuerpo lo registra antes que cualquier idea clara, porque el aire alrededor se espesa con una carga que se acumula capa sobre capa entre los troncos altos y la tierra húmeda, filtrándose entre las hojas inmóviles y pegándose a la piel con una presencia que anuncia una decisión en curso.
Kael inclina apenas la cabeza, con la mirada fija en el frente y los hombros tensos en una postura contenida que mide