639. La razón que todavía respira.
El aire no se limpia.
No después de eso.
Respiro, sí. Mi cuerpo vuelve, mis sentidos se acomodan, Kael sigue sosteniéndome como si temiera que me desarme en cualquier momento.
Pero adentro… adentro todo sigue abierto.
La imagen no se va.
No se diluye.
Se queda.
Como una marca que no depende del tiempo.
Riven es el primero en romper el silencio.
—Necesitamos saber quién era.
Lo miro.
Y esa pregunta… es peor que todo lo demás. Porque no lo vi completo.
Pero lo sentí.
Y eso es suficiente para sabe