484. El test que no admite espectadores inocentes.
La noche no cae: se desliza, como si el tiempo hubiera aprendido a tocar sin apresurarse, y cuando atravieso el recinto dispuesto para el test comprendo que Nerai ha elegido un escenario donde nada puede fingirse neutral, porque aquí la percepción se amplifica hasta volver cada respiración una declaración y cada silencio una toma de posición, y en esa densidad siento cómo mi cuerpo afina su atención con una sensualidad que no busca respuesta inmediata, sino coherencia interna.
No hay trono.
No