—¡Ríndete ya! ¡Nunca me casaré contigo! Deshazte del bebé. Incluso si es mío, ¡no lo aceptaré!
Al ver a Shane tan terco, Gavin suspiró.
—Shane, no actúes así. Bethany ya está casada. Tienes que enfrentar la realidad. Yelena se preocupa por ti, ¡y está esperando un hijo tuyo! Deberías estar con ella y dejar de preocuparme tanto.
Shane había perdido ambas piernas, y aún era incierto si podría conservar sus brazos. Alguna vez fue un joven talentoso, pero ahora estaba discapacitado. ¿Quién querrí