Nicolás se volvió para mirar a la persona dentro del consultorio y la llamó:
—Celia…
Ella alzó la vista, confundida.
—¿Sí?
Él vaciló un momento. Parecía que quería decirle algo, pero se contuvo. Al final, solo le dijo:
—Nada. Revisa los informes, que no haya errores.
—Claro…
Observando cómo su figura se alejaba, Celia mostró confusión. Podía notar que estos últimos días Nicolás había actuado de manera un poco extraña. ¿Se sentía culpable por estas palabras hirientes de ese día?
***
Mientras tant