Celia no esperó esta propuesta de César. Era un gesto tan tierno y afectuoso... ¿pero había provenido de él? Y estaba dirigido a ella… Recuperó rápidamente la compostura y desvió la mirada con incomodidad.
—¿Cuándo te dije que quería ir al lago de Zúrich?
—La primera vez que mencionaste nuestra luna de miel —respondió él mirándola fijamente.
Fue durante el segundo mes de su matrimonio… Solo entonces, aturdida, Celia recordó ese fragmento del pasado. En ese momento, recién convertida en su esposa