Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapitulo VIII
En eso Don Elías le responde con gran enojo, totalmente alterado y viéndola fijamente a los ojos dice.–Mujer, ya no abuses de tu buena suerte y deja nuestra vida en paz, con que derecho te crees como para venir a perturbar nuestra tranquilidad y arrebatarle la felicidad a mi hija después que te largaste sin importarte nada. y ahora te presentas a molestar nuestras vidas hasta la de mi esposa que sin tener culpa de nada asumió una responsabilidad que no es de ella, por






