Capítulo LXVI
Mercedes está totalmente iracunda, sus manos sudan de la ira contenida. El hecho de no saber dónde paso la noche Carlos ni con quién, y de paso ella se tuvo que ir a trabajar sola con los dos niños y no pudo abrir la otra óptica por la irresponsabilidad de Carlos, eso la tenía mal, pero bien sabe que no vale la pena discutir con él si estaba ebrio, seguramente no siquiera la escucharía.
Así que hizo lo oportuno, espero que amaneciera para conversar con él.
Entre tanto los niños e