Ana se había preparado meticulosamente para esta noche e incluso había ensayado una coreografía especial durante semanas. Pero todo se había arruinado en un instante por culpa de Sonia. A pesar de la máscara y su apariencia radicalmente diferente, Ana la reconoció al instante, como si su presencia fuera una espina constante en su consciencia.
En ese momento, quiso correr hacia ella y arrancarle la máscara, o empujarla al suelo. Pero se contuvo. Un arrebato así destruiría la imagen que había cult