—¿Qué pasó?
Andrés permaneció inmóvil, con el rostro rígido y de una palidez aterradora.
Sonia no pudo evitar preguntar.
Él finalmente la miró.
Pero no respondió, solo dio la vuelta al auto rápidamente.
La velocidad frenética con la que conducía hizo que Sonia intuyera algo.
Sin embargo, no preguntó nada, simplemente se aferró al cinturón de seguridad, mirando hacia adelante.
Andrés no había llegado muy lejos de la casa de los Campos.
Pero ahora la casa de los Campos era un caos completo.
Los si