Al hablar, la comisura de sus labios se curvó ligeramente hacia arriba.
Su mirada, al observar a Andrés, parecía traspasar a través de él, como si viera la silueta de otra persona.
Andrés guardó silencio.
Después de un momento, asintió. —Así que en realidad no estás del lado de Miguel, pero tampoco... estás del mío.
La persona frente a él no respondió.
Y así Andrés supo la respuesta.
Se dio la vuelta sin más. —Si es así, entonces será más fácil.
—En realidad, había venido esta noche solo para bu