Sonia lo miró y respondió:
—En la playa, abajo.
Su respuesta no pareció satisfacer a Andrés, cuyo ceño se frunció aún más.
—Esto no es nuestro país, ¿sabes que es muy peligroso que salgas sola?
Sonia quiso responderle que si era así, ¿por qué la había traído entonces?
¿Acaso debía quedarse encerrada en la habitación esperándolo todo el tiempo?
Pero tras pensarlo un momento, decidió no contradecirlo y simplemente asintió con un suave "mmm".
Esta reacción desconcertó a Andrés por un instante.
—¿H