Capítulo 286
Sonia miró a Leandro por un momento, luego sonrió:

—No hace falta, solo... quédate conmigo así.

Cuando terminó de hablar, Leandro extendió sus brazos y la abrazó.

Su abrazo no era fuerte, y su suave fragancia llenó instantáneamente las fosas nasales de Sonia.

Sonia tampoco mostró ninguna resistencia, solo extendió lentamente sus brazos y rodeó su cintura.

—¿Cómo está el señor? —preguntó Leandro.

—Derrame cerebral agudo —dijo Sonia suavemente—. Pero lo atendieron a tiempo, el médico dice que esta
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