Aunque claramente no había nada en ella, ahora sentía un hormigueo.
Como si el pelaje del gatito la hubiera rozado, o como la sensación de cuando tocaba la cabeza de Sonia.
Mientras Andrés pensaba en esto, de repente se oyó una voz:
—Disculpe la espera, señor Campos.
Al oír la voz, Andrés levantó la cabeza y sonrió levemente:
—Hace tiempo que no nos vemos, señor Portero.
...
Sonia fue la última en enterarse de la suspensión del proyecto Real Corona.
En ese momento estaba con Leandro acompañando