Después de fumar dos cigarrillos seguidos, repentinamente recuperó la calma.
Entonces, levantó la mano y marcó un número.
Camilo contestó rápidamente —¿Señor Campos?
Andrés arrojó el encendedor a la consola central y dijo —He pensado sobre la colaboración, pero la sinceridad de ustedes... señor Portero, necesito verla.
[...]
Piedra Alta.
Cuando Sonia salió del baño, Leandro seguía trabajando en la sala.
Llevaba los auriculares bluetooth mientras tecleaba sin cesar.
Sonia lo llamó.
—Un momento —l