Elliot sintió que su pecho se apretaba y luego gritó: "¡Avery! ¡Quédate donde estás! ¡Enviaré a los guardaespaldas a buscarte a ti y a los niños!".
Si Avery no le hubiera avisado sobre lo del colegio de Layla, Elliot nunca habría imaginado que Chelsea se hubiera escapado a Avonsville.
A veces, los lugares más peligrosos acaban siendo el refugio más seguro.
Además, era posible que Chelsea no estaba pensando en esconderse en ese momento, ¡sino en arrastrar a quien pueda con ella antes de morir!