En ese momento, mientras Tammy estaba despierta, pensaba en el incidente del día anterior.
Su última pizca de cordura le decía que no era culpa suya. No podía quitarse la vida, si no, ¿qué sería de sus padres? Era una princesa nacida en una cuna de oro. Nunca había sido acosada. No porque fuera afortunada, sino porque sus padres habían construido un castillo para ella.
Sus padres envejecerían un día. Ella tenía que sobrevivir para cuidar de ellos. Esta era su única motivación para sobrevivir e