¡Elliot sabía que la calma inesperada se debía a que había una tormenta aún más grande esperándolo!
Avery ya tenía dos hijos, ¡pero aún quería quitarle la custodia del tercer hijo!
¡Ella no quería darle ni un hijo a él!
¡Era cruel!
"¿No estás dispuesto a dármela?". Avery no quería darle demasiado tiempo para pensar. "Si no estás dispuesto, entonces puedes irte ahora mismo, Elliot. No aparezcas frente a mí antes de que nazca el bebé".
La resolución en su voz apuñaló el corazón de Elliot.
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