Avery seguía preocupada por el bebé que llevaba en su vientre. Antes de poder asegurarse de que el bebé estaba sano o no, quería rectificar la situación. No le importaba si era demasiado tarde para hacerlo o no, al menos se sentiría mejor al hacerlo.
Avery se puso una chaqueta y salió con un paraguas.
Al salir del vecindario, a unos tres minutos a pie, había una farmacia.
Ella compró un frasco de ácido fólico y se lo guardó en el bolsillo. Caminó bajo la lluvia con el paraguas abierto.
Aunqu