Robert colgó y le informó de inmediato a Avery de lo que ella le había contado con la intención de echarle la culpa de su ira a su periodo. Insinuó que Layla no se habría enfadado tanto como él, ya que se burlaba de ella todo el tiempo.
Avery frunció el ceño ante las palabras de su hijo y pensó: ‘¡Se acaba de mudar y ahora está con la regla sin nadie que la cuide!’.
La mujer se volteó para comentárselo a Elliot, quien enseguida dijo: "Pidámosle al cocinero que preparen algo que le guste a Layl