Cristian no tenía alguna expresión en su mirada.
-Eres masoquista por lo que veo-.
- ¿Soy qué? No soy masoquista, son sus palabras-. Le miraba sus labios, se acercaba a ella para depositar un beso.
-Per…-. Cristian abrió los ojos, ahora eran hostiles.
-No soy un pervertido, de serlo, hace mucho tiempo te hubiera llevado a la cama, y sin nada de ropa-. La soltó con brusquedad.
-Per… ¿Pervertido? Yo no quería dec…ósea lo que intentaba era pedirte que-.
-Olvídalo, esta noche no hagas desastres, al