Nary meditó unos minutos antes de expresar la felicidad que llenaba su corazón, su madre sí que sabía qué hacer en momentos cuando todo parecía perdido.
Volvería a ver a los amigos, tres años y medio pasaron desde que ella estuvo en casa, siempre que regresaba encontraba muchos cambios, una de sus amigas se había divorciado después de muchos años de soportar, admiraba su valor por hacerlo, sin importarle nadie más que ella misma, mantenían la comunicación constante, estaba nuevamente enamorada