Capítulo veinticinco: No es suficiente.
— No puedo creer que nos hayas hecho esto Jules, estábamos preocupados por ti, y el que ahora nos digas que David te estuvo mintiendo todo este tiempo lo hace más difícil porque ya no puedo enojarme contigo.
Silvanna caminaba de un lado a otro mientras sus padres estaban sentados a mi lado en el sofá intentando consolarme tras lo sucedido en el hospital, les había dado un breve resumen acerca de mis razones para salir corriendo de la nada, si bien fue una irresponsabilidad de mi parte sentí qu