Capítulo veinticuatro: Mi bebé y yo.
Estuve fuera de casa durante cuatro horas sin rumbo alguno, solo caminando en busca de algo en que distraer mi mente. También me reprochaba a mi misma por qué había sido tan tonta para confiar nuevamente en alguien, me sorprendía cada vez más mi estupidez de buscar una historia de amor en un mundo lleno de mentiras y dolor, aunque quizás se debía al karma, tal vez debí esperar un tiempo más y quedarme en casa viendo películas mientras comía helado.
De igual forma ninguna cosa que pasara por mi m