Capítulo cuarenta y cuatro: La carta.
Querida Jules:
Durante mucho tiempo estuve reuniendo el valor para decirte estas palabras que debido a mi cobardía decidí en última estancia escribir para ti en esta hoja así como solía dejar notas por toda la casa con indicaciones para que no olvidaras tus tareas, siempre fuiste terriblemente olvidadiza. Lamentablemente si ya estás leyendo esto significa que ya no estoy presente físicamente y que tus abuelos han cumplido con mi última voluntad, mi vida desde que tú padre falleció se convirtió