Capítulo cuarenta y cinco: Absurda historia.
Me sentía como un viejo y sucio trozo de papel tirado en el suelo pensando en todo el infierno que mi madre vivió en silencio mientras yo pensaba en que las cosas estaban bien y no había nada que temer, sin embargo no podía negar que una parte de mi estaba mejor consigo misma sabiendo que la última vez que la ví solo fingía emociones y realmente me quería. La parte más difícil de perder a un ser querido es que todo acaba en ese instante y no hay manera de que puedas despedirte o decir algo.
Sen