Mundo ficciónIniciar sesiónElisa se quedó de pie en la puerta, e intentó cubrirse la barriga con el saco que traía puesto, pero Alexei avanzó y se arrodilló frente a ella, tomándole el estómago con ambas manos y poniendo el oído sobre la tela de la busa y Elisa sintió como el bebé le dio una patada con fuerza.
—Claro que si —dijo el hombre —él siente la presencia de su tío. Hola, bebé, yo soy tu tí







