Mundo ficciónIniciar sesiónCuando los días comenzaron a pasar Elisa no sabía como sentirse; Emanuel se comportaba de una manera extraña y peculiar, solía llegar cansado y con mal genio, pero con una pequeña bolsita con algo dentro que dejaba al alcance de Elisa, un bollo de crema, fresas con chocolate, yogurt y diferentes clases de postres.
Cuando Elisa se acercaba a agradecer él se limitaba a fruncir el entrecejo como única respuesta. Cada día Elisa lo notaba más y más estresado, a veces golpeaba el teclado de







