Media hora después Isabella y su equipo se encontraban en la estación de policía hablando con la persona a cargo del lugar, el conocía muy bien quienes eran y a que se dedicaban, cada vez que encontraba un caso similar los mandaba a llamar para recibir apoyo.
-señorita Blake es un placer verla de nuevo
Saludo el hombre estrechándole la mano con entusiasmo, ella le dio una ligera sonrisa y apretó su mano con firmeza
-señor Marcos el placer es mío
Contesto Isabella ganándose una mirada de reproche