Isabella abrió los ojos lentamente encontrándose dentro de una celda junto a otras chicas que al igual que ella se encontraban secuestradas en ese lugar. Isabella se puso de pie dando varios pasos antes de ser detenida por el grillete colocado en su tobillo y los cual colgaba de la pared sujetados por gruesas cadenas de acero, estaba segura que se encontraba dentro de un calabozo.
“¿Dónde estoy exactamente?” se preguntó mirando a su alrededor en busca de alguna pista que la ayudara a ubicarse,