Mundo ficciónIniciar sesiónEl extraño hombre volvió a dirigirle unas palabras a Gato:
—Por favor, termina tus alimentos. El teniente Max y yo tenemos que reponer energías. Descansaremos un rato porque en la tarde inicia lo más intenso de la jornada. Supongo que tienes una infinidad de preguntas... ¡hasta el rato, mi buen amigo!
El anciano se puso de rodillas, movió varios objetos del espacio rectangular que estaba a la derecha y, al finalizar, se recost&oacut







