Algunos clientes entraron a la armería, ellos se sentaron en los asientos de espera a esperar al vendedor, mientras que a las afueras de la armería estaban los hombres dentro de una camioneta equipada de artículos de tecnología para espiar el lugar a través del micrófono colocado y el lapicero con cámara colocado en los estantes. Mientras en esos momentos estaba Austin rojo de la ira diciendo:
-¡Esto es el colmo! ¿Nadie dirá nada?, están todos frizados y aqui el unico que debe estar sorprendid