Mundo ficciónIniciar sesiónMartha despertó sobresaltada. Sobre la frente tenía una fina capa de sudor. A medio levantar, apoyada sobre los codos, miró de un lado a otro tratando de reconocer el lugar en el que se encontraba. Una cosa si sabía. Donde quiera que estuviera, el lugar era condenadamente frío; una corriente de aire helado se colaba por la ventana, agitando las cortinas y acariciándole la piel con dedos gélidos. La habitación estaba decorada con pó







