Mundo ficciónIniciar sesiónDespertó sintiendo los brazos entumecidos, trató de levantar las piernas, pero estás estaban débiles y parecían pesar cientos de kilos. Volvió a cerrar los ojos, y cuando despertó, la luz del sol se colaba por una enorme ventana con las cortinas corridas. Una enfermera se acercó a ella, observó algunos parámetros en el monitor, posó su mano sobre ella, hizo una mueca y salió.
– ¿Dónd







