PDV: Ricardo
Llegó al amanecer a pie, lo cual no había esperado. Llegó a la puerta de la finca cargando una sola bolsa y con la expresión de un hombre que había tomado una decisión y estaba comprometido con todo su peso.
El personal de la puerta me llamó a las seis cuarenta y dos.
Ya estaba despierto. No había vuelto a dormir después de la llamada de Kaz a las cuatro y las horas posteriores en la habitación de Nara. La mañana había acumulado demasiado como para dejarlo de lado para dormir.
Fui