No había esperado amar las mañanas frías.
Esa fue la sorpresa específica del primer invierno en la finca: no el frío en sí, el cual había conocido en el sótano de los Salvatore de formas que no tenían nada que ver con la estación, sino el frío tal como existía aquí. Tal como pertenecía a este lugar específico. El aire de la montaña que bajaba de la cumbre nevada en las horas previas al amanecer y se asentaba sobre el jardín y los muros de piedra con el peso específico de algo que sabía exactame