Mundo ficciónIniciar sesiónChloe tenía el tipo de tetas que merecían su propio código postal.
Eran masivas, pesadas y completamente redondas, constantemente tensando cualquier top ajustado en el que lograra meterlas. Habíamos sido mejores amigos desde la universidad, pero últimamente mantener mis ojos en su cara se estaba convirtiendo en un trabajo de tiempo completo.
Pero no era solo su tamaño lo que me volvía loco







