Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio después de eso se sintió interminable.
Nadie se movió.
Nadie respiraba con normalidad.
Las fracturas que se extendían por la cresta parpadeaban suavemente en la oscuridad, finas grietas de luz plateada y negra atravesando la realidad misma mientras el pulso bajo el mundo seguía latiendo con más fuerza cada segundo.
Y todo lo que podía escuchar—







