Mundo de ficçãoIniciar sessãoLo desnudo sin premura, poco a poco. Primero la camisa mientras recorro con mis dedos y boca su más que delicioso abdomen, para excitarlo rasguño las zonas sensibles y su respuesta no se hace esperar, gruñe.
—Luciana por favor me estas matando —lo miro y tiene los ojos cerrados, su pecho sube y baja, y su pantalón parece estallar en cualquier momento.
Me dirijo hacia donde está el tarro de chocolate y los destapo. Sonrío, lo que se me ocurre con esto.
—Doctor La Cruz —







