Pasaban de las 6 cuando el doctor nos confirmó que lo daría de alta, Lupe, su esposo y Aldo estaban en la sala de espera, el doctor me dio instrucciones precisas, el abuelo tendría que seguir usando el oxígeno y regresar a citas de seguimiento, pero confiaba que estar en su casa le ayudaría a recuperarse más rápido. Cuando el médico salió, el abuelo me pidió que subiera Juan para ayudarlo a vestirse, así lo hice y pedí que nos prestaron una silla de ruedas para que no tuviera que caminar, la ca