En la mañana le llevé al abuelo su desayuno a la cama iba por el pasillo cuando se abrió su puerta, salieron las ruedas de la silla y vi que Aldo venía empujándolo - ¿Qué hacen? Te subí el desayuno…- les pregunté sorprendida – Nada de desayuno en la cama, desayunaremos juntos en la mesa como gente civilizada – me respondió - ¡Anda muchacho ayúdame a bajar! – le ordenó a Aldo, quien se apresuró a llegar a las escaleras, los seguí con la charola en la mano y ya abajo se la entregué a Aldo para em