Todavía no amanecía cuando Beca entró – Es hora del relevo, ve a descansar…- me dijo y se aproximó a revisar a David desde el otro lado del catre evitando acercarse a mí, un nudo se formó en mi estómago al notar que de nuevo estaba evadiendo mis ojos, pensé que una barrera había caído a noche y esta mañana volví a sentirla lejana, me obligué a quedarme en silencio y salir, tenía una hora más antes de empezar con el trabajo del día, Luca y yo nos instalamos en la sala de su abuela que estaba muy