Para cuando se levantó ya yo tenía varias horas despierto, había reservado el hotel, los vuelos y había llamado al abuelo -Aquí estás… No me gusta despertar sin ti- me reclamó acercándose a la mesa donde estaba con mi computadora, de nuevo lucía realmente sexy caminando hacia mí con la playera que le presté para dormir, no pude evitar fantasear - ¿Estás trabajando? – me preguntó sacándome de mis pensamientos -No, estaba organizando nuestras vacaciones…- la atraje a sentarse en mis piernas y le