- ¡Ahí estas, esposa! – me atrajo a su lado - ¿Cómo te sientes? – le pregunté -Mejor que nunca…- afirmó, sabía que mentía, su rostro lo delataba - ¡Bienvenida a la familia Beca! – me dijo mi suegra y asentí sonriendo -Sé que ya eras de la familia, solo que ahora es oficial…- agregó y después de unos minutos de charla se disculpó para ir a llamar a su esposo -Mi padrino no ha podido venir porque está cerrando un negocio, tal vez llegue en un par de días…- me explicó Aldo, lo invité a sentarnos e