Subí a la oficina de Barranco para esperar a Becks, llegó puntual, Daniel la recibió con una amplia sonrisa -Beca, bienvenida, me da gusto verte…- sus palabras sonaban inocentes, pero estaban cargadas de intención -Buenas tardes Dr. Barranco, Sr. Banner- ella nos saludó muy formal, la sonrisa de Daniel creció al escucharla -Te ofrezco un café- le dijo -No, muchas gracias doctor- le respondió sonriendo, había en su interacción una complicidad que llamó mi atención - ¿Podemos iniciar? – le pedí -