El sol entrando por mi ventana me despertó, intenté abrir los ojos, pero la luz me lastimó, sentía un cuchillo atravesándome la cabeza, me levanté para cerrar las cortinas y todo el piso se me movió, regresé a la cama y me cubrí con las cobijas, no estaba lista todavía para comenzar el día. Unos minutos después Mel entró a mi cuarto sin siquiera tocar, me jaló las cobijas y me invitó a dejar la cama para ir a desayunar, le imploré que me dejara descansar más, ella alegaba que todos iban a estar