-Disculpen- me dirigí al baño para refrescarme y calmar las náuseas, cuando regresé ya habían traídos los platillos, comenzaron a comer todos, yo tomaba mi té en silencio tratando de controlar el malestar, Chris me ofreció un poco de fruta y me negué, la manera gentil en que me trataba no pasaba desapercibida para nadie -Así que Sara, ¿desde cuándo conoces a Aldo? – le preguntó Ana curiosa -De hace unos años, cuando estuvo viviendo en España, mi familia pasaba las vacaciones en la finca de su p